QUEJA A LA COMISIÓN DE PETICIONES DEL PARLAMENTO EUROPEO POR PASAPORTE COVID

QUEJA A LA COMISIÓN DE PETICIONES DEL PARLAMENTO EUROPEO 

José Ortega Ortega en nombre propio y en representación de …….

PRIMERO.— La presente queja se presenta a vista de la publicación de la siguiente noticia en la web de RTVE:

La Comisión Europea (CE) presentará el próximo 17 de marzo un paquete centrado en los viajes y el levantamiento de las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19 que incluirá su propuesta sobre los “pasaportes verdes” de vacunación. Así lo ha anunciado el vicepresidente de la CE, Margaritis Schinas, en rueda de prensa tras el consejo informal de ministros de Salud, donde ha asegurado que el objetivo será “establecer una dirección común hacia la apertura segura e igual de Europa”.

Este pasaporte se pondrá sobre la mesa como un instrumento “legislativo”, ha explicado el comisario, por lo que no será opcional, estará basado en los tratados europeos y en la libre circulación. El pasaporte tendrá “un alto componente digital” e incluirá información “objetiva” sobre si el ciudadano ha sido vacunado o no contra la COVID-19 pero también sobre otros aspectos, como resultados de test o si ya ha pasado el virus.

“Tenemos que buscar formas de usar esta herramienta para facilitar la movilidad evitando que haya discriminación entre los ciudadanos”, ha defendido el vicepresidente, que explicó que además se está trabajando para que este instrumento respete la privacidad y la protección de datos.

Una realidad en verano

La CE quiere presentar su propuesta sobre este pasaporte a tiempo del próximo consejo europeo de líderes, que deberán decidir qué uso dar a este instrumento para organizar la movilidad europea. La creación de un pasaporte sanitario europeo, anunciada en la cumbre europea de la semana pasada, permitirá a los ciudadanos comunitarios viajar a determinados lugares con restricciones a causa de la pandemia, y está previsto que sea una realidad antes de verano”.

SEGUNDO.—  Cabe cuestionar primeramente la competencia de la UE para imponer la medida en cuestión. 

En  nuestra opinión NO existe tal competencia de acuerdo con el Tratado de Funcionamiento de la UE.

Para empezar, la la UE no ostenta competencia exclusiva en materia de sanidad.  Ni el artículo 114 ni el 168 del Tratado de  funcionamiento  establecen más que la aproximación de las políticas en materia de salud (art. 114)  y que “la acción de la Unión, que complementará las políticas nacionales, se encaminará a mejorar la salud pública, prevenir las enfermedades humanas y evitar las fuentes de peligro para la salud física y psíquica” (artículo 168).

A tener en cuenta que la restricción que pretende imponerse es referida simultáneamente a materia de sanidad y de transporte.

Artículo 3 del tratado de funcionamiento:

La Unión dispondrá de competencia exclusiva en los ámbitos siguientes:

la unión aduanera;

el establecimiento de las normas sobre competencia necesarias para el funcionamiento del mer­cado interior;

la política monetaria de los Estados miembros cuya moneda es el euro;

la conservación de los recursos biológicos marinos dentro de la política pesquera común; la política comercial común.

Como vemos, ninguna de las competencias exclusivas de la UE está relacionada ni lejanamente con la medida que se pretende imponer. 

Artículo 4

  1. LaUnión dispondrá de competencia compartida con los Estados miembros cuando los Tratados le atribuyan una competencia que no corresponda a los ámbitos mencionados en los artículos 3 y 6.

2. La  competencias compartidas entre la Unión y los Estados miembros se aplicarán a los siguientes ámbitos principales:

  1. el mercado interior;

b) la política social, en los aspectos definidos en el presente Tratado;

c) la cohesión económica, social y territorial;

d) la agricultura y la pesca, con exclusión de la conservación de los recursos biológicos marinos; e) el medio ambiente;

f) la protección de los consumidores;

g) los transportes;

(…)

Tampoco las competencias limitadas que el tratado atribuye a la UE en su artículo 6 guardan relación alguna con la materia aquí discutida.

Careciendo la UE de competencia exclusiva en materia de sanidad y ostentando una muy limitada y condicionada en materia de transportes, no cabe sino exigir a las instituciones europeas, previamente a la implantación de la medida, la acreditación del cumplimiento del requisito impuesto por el artículo 4.1 del Tratado de Funcionamiento, y eso con referencia a la competencia sobre transportes, siendo más que obvio que tampoco hay competencia exclusiva   en materia de sanidad.

TERCERO.- La medida que se pretende imponer se dirige contra uno de los principios básicos del derecho de la UE, como es la libertad de circulación de personas. Como se sabe, este derecho viene recogido en el artículo 45 del Tratado de Funcionamiento.

CUARTO.-  La medida que se pretende imponer significa con toda claridad la imposición de la vacunación obligatoria contra COVID por vía indirecta.

Algunas  observaciones muy básicas que se pueden hacer con relación al tema (aunque deberían resultar innecesarias por ser de dominio público).  Son  las siguientes:

En primer lugar, todas y cada una de las vacunas COVID que se están aplicando se encuentran en fase de experimentación y ninguna  ha superado los  ensayos clínicos, por lo que su administración es una temeridad que pone en riesgo la vida y la integridad física de los ciudadanos.

En segundo lugar, la prueba  efectiva y cierta de que la administración de una vacuna que no ha superado los ensayos clínicos puede causar riesgo para la vida y la integridad física de los ciudadanos, son los numerosos episodios de muertes y lesiones, especialmente neurológicas, asociados a la vacunación.

En tercer lugar, el término “vacuna” resulta excesivamente generoso para ser aplicado a las sustancias que se están inyectando. Toda vacuna incluye la incisión en el cuerpo del agente patógeno debilitado, pero la vacuna de COVID nada tiene que ver con ello. Se trata de un suero llamado “de RNA mensajero”, cuyo efecto es desconocido, por lo que con arreglo al principio de precaución (artículo 191 del Tratado de Funcionamiento) deberían abandonarse estas prácticas.

En cuarto lugar, no es de extrañar que el suero al que insisten en llamar “vacuna” no contenga  el agente  patógeno debilitado, puesto que éste (es decir, el supuesto vitus  SARS COV 2) no ha sido aislado, purificado ni secuenciado.

Es  cierto desde luego que la OMS declaró la pandemia por este virus pero también lo es que la historia de lo sucedido dista mucho de estar clara y que lo único que puede afirmarse, o más bien constatarse,  es la brusca aparición de una neumonía grave de etiología  total y absolutamente desconocida. Que la misma haya sido originada por un virus es una pretensión no justificada de la OMS.

Que la   efectiva  existencia de un virus SARS COV  2 contagioso como agente  causante de las neumonías bilaterales  no ha sido comprobada  científicamente mediante su  debido aislamiento, depuración y secuenciacion, lo confirma un documento de la CDC de Estados Unidos titulado 

CDC 2019-Novel Coronavirus (2019-nCoV) 

Real-Time RT-PCR Diagnostic Panel 

For Emergency Use Only 

Instructions for Use 

Catalog # 2019-nCoVEUA-01 

1000 reactions 

For In-vitro Diagnostic (IVD) Use 

Rx Only 

El documento se puede descargar en la siguiente dirección web perteneciente a la FDA:

https://www.fda.gov/media/134922/download

Este texto  afirma lo siguiente en su página 39:

“The analytical sensitivity of the rRT-PCR assays contained in the CDC 2019 Novel Coronavirus (2019-nCoV) Real-Time RT-PCR Diagnostic Panel were determined in Limit of Detection studies. Since no quantified virus isolates of the 2019-nCoV are currently available, assays designed for detection of the 2019-nCoV RNA were tested with characterized stocks of in vitro transcribed full length RNA (N gene; GenBank accession: MN908947.2) of known titer (RNA copies/μL) spiked into a diluent consisting of a suspension of human A549 cells and viral transport medium (VTM) to mimic clinical specimen. Samples were extracted using the QIAGEN EZ1 Advanced XL instrument and EZ1 DSP Virus Kit (Cat# 62724) and manually with the QIAGEN DSP Viral RNA Mini Kit (Cat# 61904). Real-Time RT-PCR assays were (…)”

Lo que nos está diciendo el informe es que desde que comenzó la crisis sanitaria ninguna instancia científica del mundo ha sido capaz de probar la efectiva existencia de un virus letal ni mucho menos su relación con las neumonías atípicas. 

No es ni imprudente ni caprichosa la pretensión de que, si la Comisión Europea está tan preocupada por la vacuna contra el virus SARS COV 2, debería demostrar algo tan simple como que el virus en cuestión existe.

Resulta incoherente, falto de lógica y desde luego de objetividad que la Comisión Europea pretenda impulsar por estas vías indirectas la vacunación obligatoria contra el virus cuando ni el virus ha sido detectado,  ni hay autoridad científica en el mundo capaz de demostrar que el cuadro de neumonía al que se ha llamado “enfermedad por COVID 19” es causada por un virus.

En quinto lugar, la medida resulta desproporcionada si tenemos en cuenta que el cuadro de neumonía que se pretende combatir con la vacuna es una enfermedad de gravedad moderada que:

  • Es superada fácilmente por un sistema inmunológico normalizado.
  • Se combate eficazmente con la humilde vitamina C.
  • Los casos más graves se tratan exitosamente con ozonoterapia. Esta técnica, al incrementar la oxigenación, éstá siendo empleada con resultados excelentes en la Policlínica del Rosario de Ibiza, aunque el gobierno de España la ha prohibido (sí: prohibido) en los hospitales públicos.

Por tanto, ninguna necesidad médica o epidemiologica hay de administrar a los ciudadanos una “vacuna” que se encuentra en fase experimental.

En sexto lugar, el más que modesto induce desde mortalidad causada por el cuadro de neumonía en modo alguno justifica la imposición (aunque sea por vía indirecta) de una vacuna.

Los datos actualizados son los siguientes:

—Número de habitantes en el mundo: 7.673.533.970 (fuente: https://www.enterat.com/actualidad/poblacion-mundial-paises.php

—Número de muertes en el mundo por SARS COV 2: 1.700.000 (fuente: https://es.statista.com/estadisticas/1107719/covid19-numero-de-muertes-a-nivel-mundial-por-region/)

Según otras fuentes, el número de muertes asciende a 2.200.000: 

—Para el primer caso (1.700.00 muertes), la tasa de mortalidad es del 0,021 %. Para el segundo (2.200.00 muertes), del 0,02866%.

Teniendo en cuenta esta circunstancia, cualquier conclusión objetiva es que la enfermedad supuestamente causada por COVID 19 es moderada o leve. Por tanto, nuevamente la conclusión es que la vacunación es innecesaria y desproporcionada. Recordemos al respecto que desde hace años se mantiene una tasa sostenida de mortalidad del 13% debido a la gripe estacional sin que se hubieran adoptado medidas especiales como las que estamos viendo.

QUINTO.— Será preciso recordar primeramente que una de las consideraciones de mayor peso de la resolución  2361 (2021) de la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa (Covid-19 vaccines: ethical, legal and practical considerations ) establece que: 

7.3. with respect to ensuring high vaccine uptake:

7.3.1. ensure that citizens are informed that the vaccination is NOT mandatory and that no one is politically, socially, or otherwise pressured to get themselves vaccinated, if they do not wish to do so themselves

7.3.2. ensure that no one is discriminated against for not having been vaccinated, due to possible health risks or not wanting to be vaccinated;

Salvando la realidad obvia de que la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa no es un órgano integrado ni perteneciente a la UE, en el orden de los valores y de las consideraciones puramente políticas habrá de tenerse en cuenta que sus Estados miembros, la mayoría de los cuales lo son también de la UE, estiman que la vacunación de COVID no debe ser obligatoria y que nadie debe ser discriminado como consecuencia de su decisión de no vacunarse o de sus dudas sobre los riesgos que la vacunación podría entrañar para su salud.

SEXTO.— Con respecto al marco puramente jurídico (es decir, ésta vez sí con fuerza vinculante), las normas de aplicación son las siguientes:

  1. Carta de derechos fundamentales de los ciudadanos de la UE:

Artículo 1

Dignidad humana

La dignidad humana es inviolable. Será respetada y protegida.

Es coherente entender que se ofende la dignidad y se humilla a un ciudadano al impedirle subir a un avión por el mero hecho de no haberse vacunado e incluso cuando esté perfectamente sano.

Artículo 3

Derecho a la integridad de la persona

Toda persona tiene derecho a la integridad física y psíquica.

En el marco de la medicina y la biología se respetarán en particular

el consentimiento libre e informado de la persona de que se trate, de acuerdo con las modalidades establecidas por la ley;

(…)

Noparece caprichosa la apreciación de que la aministración, en condiciones muy imprudentes,  de una vacuna que aún se encuentra en fase de ensayo y que ha causado muertes y lesiones graves, puede causar daño a la integridad física y psíquica del ciudadano.

De igual forma, la consagración de la obligación de respetar el consentimiento en orden  a cualquier tratamiento médico  no sólo debe ser tenida en cuenta como una barrera infranqueable para la administración de la vacuna, sino que como veremos constituye un derecho subjetivo que sin ningún temor podemos calificar de derecho fundamental de la persona y definir como el derecho a no vacunarnos.

Artículo 10

Libertad de pensamiento, de conciencia y de religión

  1. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este derecho implica la libertad de cambiar de religión o de convicciones, así como la libertad de manifestar su religión o sus convicciones individual o colectivamente, en público o en privado, a través del culto, la enseñanza, las prácticas y la observancia de los ritos.
  2. Se reconoce el derecho a la objeción de conciencia de acuerdo con las leyes nacionales que regulen su ejercicio.

Si es lícito a cada ciudadano de la UE sostener las creencias que tenga por convenientes, ninguna duda puede caber de que ese derecho incluye lo que de una forma peyorativa se ha llamado negacionismo, que no consiste precisamente en negar la existencia del cuadro de neumonías o la existencia del virus, sino simplemente recordar que ni el mismo ha sido aislado ni tampoco demostrada su relación con la enfermedad. 

El derecho de todo ciudadano de la UE a sostener las creencias que tenga por convenientes, se hace extensivo a su derecho a obrar de conformidad con ellas. Esto último resulta indiscutible cuando ese obrar consiste en el ejercicio del derecho fundamental a no recibir la vacuna.

Artículo 21

No discriminación

1. Se prohíbe toda discriminación, y en particular la ejercida por razón de sexo, raza, color, orígenes étnicos o sociales, características genéticas, lengua, religión o convicciones, opiniones polí­ticas o de cualquier otro tipo, pertenencia a una minoría nacional, patrimonio, nacimiento, discapa­ cidad, edad u orientación sexual.

Nos encontramos ante la almendra del tema. La pretensión de la Comisión Europea es introducir una discriminacion contraria al  derecho comunitario en la que un sector de la población tendrá prohibido subir a un avión por la única razón de haber ejercido el legítimo e indiscutible derecho a no vacunarse.

Resulta igualmente lesionado de esta manera el artículo 14 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Recordamos el artículo   6 del Tratado de la UE: 

  1. La Unión reconoce los derechos, libertades y principios enunciados en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 7 de diciembre de 2000, tal como fue adaptada el 12 de diciembre de 2007 en Estrasburgo, la cual tendrá el mismo valor jurídico que los Tratados. (…) 

2. La Unión se adherirá al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. Esta adhesión no modificará las competencias de la Unión que se definen en los Tratados.

3. Los derechos fundamentales que garantiza el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y los que son fruto de las tradiciones constitucionales comunes a los Estados miembros formarán parte del Derecho de la Unión como principios generales.

Igualmente son de aplicación los siguientes tratados:

Convenio para la protección de los derechos humanos y la dignidad del ser humano con respecto a las aplicaciones de la Biología y la Medicina (Convenio relativo a los derechos humanos y la biomedicina), hecho en Oviedo el 4 de abril de 1997. Su artículo 3 impone lo siguiente:

  1. Se habrán de respetar plenamente la dignidad humana, los derechos humanos y las libertades fundamentales.

    2. Los intereses y el bienestar de la persona deberían tener prioridad con                respecto al interés exclusivo de la ciencia o la sociedad.

Debe tenerse en cuenta que cuando el tratado pone al individuo por encima de la sociedad, está imponiendo , por lo que aquí nos interesa esto implica que pudiendo ser de interés para la comunidad la vacunación del 100% de la población contra SARS COV  2, ni siquiera este interés puede prevalecer sobre el individual de cada uno. Esto sólo ya constituye una barrera insalvable para la vacunación obligatoria.

El artículo 5 insiste en parecidas ideas:

Se habrá de respetar la autonomía de la persona en lo que se refiere a la facultad de adoptar decisiones, asumiendo la responsabilidad de éstas y respetando la autonomía de los demás”. 

El artículo 6 pone el consentimiento del individuo por encima de cualquier otra consideración.

  1. Toda intervención médica preventiva, diagnóstica y terapéutica sólo habrá de llevarse a cabo previo consentimiento libre e informado de la persona interesada, basado en la información adecuada. Cuando proceda, el consentimiento debería ser expreso y la persona interesada podrá revocarlo en todo momento y por cualquier motivo, sin que esto entrañe para ella desventaja o perjuicio alguno. 

El segundo convenio es la Declaración universal sobre Bioética y Derechos Humanos, patrocinada por la UNESCO y hecha en París en 19 de octubre de 2005. La declaración contiene el reconocimiento de derechos similares a los ya vistos, y especialmente destaca la preferencia del individuo sobre la colectividad.

“Artículo 3 – Dignidad humana y derechos humanos 

  1. Se habrán de respetar plenamente la dignidad humana, los derechos humanos y las libertades fundamentales. 

2. Los intereses y el bienestar de la persona deberían tener prioridad con respecto al interés exclusivo de la ciencia o la sociedad

Artículo 4 – Beneficios y efectos nocivos 

Al aplicar y fomentar el conocimiento científico, la práctica médica y las tecnologías conexas, se deberían potenciar al máximo los beneficios directos e indirectos para los pacientes, los participantes en las actividades de investigación y otras personas concernidas, y se deberían reducir al máximo los posibles efectos nocivos para dichas personas. 

Artículo 5 – Autonomía y responsabilidad individual 

Se habrá de respetar la autonomía de la persona en lo que se refiere a la facultad de adoptar decisiones, asumiendo la responsabilidad de éstas y respetando la autonomía de los demás. Para las personas que carecen de la capacidad de ejercer su autonomía, se habrán de tomar medidas especiales para proteger sus derechos e intereses. 

Artículo 6 – Consentimiento 

1. Toda intervención médica preventiva, diagnóstica y terapéutica sólo habrá de llevarse a cabo previo consentimiento libre e informado de la persona interesada, basado en la información adecuada. Cuando proceda, el consentimiento debería ser expreso y la persona interesada podrá revocarlo en todo momento y por cualquier motivo, sin que esto entrañe para ella desventaja o perjuicio alguno. 

2. La investigación científica sólo se debería llevar a cabo previo consentimiento libre, expreso e informado de la persona interesada. La información debería ser adecuada, facilitarse de forma comprensible e incluir las modalidades para la revocación del consentimiento. La persona interesada podrá revocar su consentimiento en todo momento y por cualquier motivo, sin que esto entrañe para ella desventaja o perjuicio alguno. Las excepciones a este principio deberían hacerse únicamente de conformidad con las normas éticas y jurídicas aprobadas por los Estados, de forma compatible con los principios y disposiciones enunciados en la presente Declaración, en particular en el Artículo 27, y con el derecho internacional relativo a los derechos humanos. 

3. En los casos correspondientes a investigaciones llevadas a cabo en un grupo de personas o una comunidad, se podrá pedir además el acuerdo de los representantes legales del grupo o la comunidad en cuestión. El acuerdo colectivo de una comunidad o el consentimiento de un dirigente comunitario u otra autoridad no deberían sustituir en caso alguno el consentimiento informado de una persona”. 

Como se ve, ambos convenios internacionales asignan primacía al interés del individuo frente al de la sociedad, lo que excluye cualquier discrepancia por parte del Estado relativa al posible (y supuesto) interés social en  la vacunación obligatoria.

Desde luego ninguno de los dos convenios introduce reserva o excepción alguna para el caso de epidemia o citan esta palabra en parte alguna de su articulado.

QUINTO.— Conclusiones:

—El marco político supranacional (Consejo  de Europa) es del parecer de que la vacuna de COVID no debe ser obligatoria.

–La distribución de competencias del Tratado de Funcionamiento no las asigna con exclusividad a favor de la UE ni en transportes ni en sanidad.

—El ordenamiento jurídico europeo no permite la vacunación obligatoria por ser contraria al libre consentimiento.

 —Al mismo tiempo, el ordenamiento jurídico europeo impone el principio de no discriminación.

—El marco legal de índole convencional impide la vacunación obligatoria

—El plan de la Comisión Europea de imponer un pasaporte digital en el que conste la vacunación de COVID como requisito para el acceso a determinados servicios  introduce una violación indirecta del derecho al libre consentimiento frente a cualquier tratamiento médico y por lo tanto del derecho a no vacunarnos. Al mismo tiempo, causa lesión grave del derecho de no discriminación.

PETICIÓN

Que el Parlamento Europeo declare contraria al derecho de la UE la imposición de un pasaporte de vacunación COVID para disfrutar de acceso a cualquier tipo de servicio público o privado, ya sea relativo a transporte en cualquiera de sus modalidades o a cualquier otro.

ENGLISH VERSION

FIRST— This complaint is being presented in view of the publication of the following news on the RTVE website:

“On March 17th The European Commission (EC) will present a package focused on travel and the lifting of restrictions imposed by the COVID-19 pandemic that will include its proposal on “green passports” for vaccination.  This was announced by the vice president of the EC, Margaritis Schinas, at a press conference following the informal council of Health ministers, where he made the assurance that the objective will be “to establish a common direction towards the safe and equal opening of Europe.”

The EC wishes to present the proposal on this passport in time for the next European council of leaders, who will decide on this ‘legislative instrument’ based on current European treaties on freedom of movement, which means it will therefore not be optional. The passport will have a high digital component and will include ‘objective’ information on the individual including whether they have been vaccinated or not against Covid -19 as well as other aspects of their health. The creation of a European health passport, announced at last week’s European summit, will allow EU citizens to travel to certain places with restrictions due to the pandemic, and it is expected to become a reality before the summer”.

“We must find a way to ensure this tool to facilitate movement within the EU will not be discriminatory towards our citizens” the vice president defended the proposal as well as assuring that this ‘instrument’ will respect the individual’s right to privacy and data protection.

SECOND— The competence of the EU to impose such measures should be questioned first.

In our opinion there is NO such jurisdiction according to the CONSOLIDATED VERSION OF THE TREATY ON THE FUNCTIONING OF THE EUROPEAN UNION

  The EU has no such jurisdiction in health matters.  It should be noted that the restriction that it intends to impose refers simultaneously to matters of health and transport.

Article 3 of the treaty:

“1. The Union shall have exclusive jurisdiction in the following areas:

(a) customs union

(b) the establishing of the competition rules necessary for the functioning of the internal market

(c) monetary policy for the Member States whose currency is the euro

(d) the conservation of marine biological resources under the common fisheries policy

(e) common commercial policy.”

As we can see, the proposed legislation does not fall into, nor is remotely similar to any of the above categories.

“Article 4

1. The Union shall share competence with the Member States where the Treaties confer on it a competence which does not relate to the areas referred to in Articles 3 and 6.

2. Shared competence between the Union and the Member States applies in the following principal areas:

(a) internal market

(b) social policy, for the aspects defined in this Treaty

(c) economic, social and territorial cohesion

(d) agriculture and fisheries, excluding the conservation of marine biological resources; (e) environment

(f) consumer protection

(g) transport

(…)

Again, these competences have no relation with the matter in question except for transport.

Considering that The EU has no competence in health matters and that its competence related to transport is very limited, we must conclude that the EU institutions have the obligation to fulfill the requisite mentioned in article 4.1 of the Treaty related to transport competence. Therefore, as previously stated, The EU has no competence related to health.

THIRD- The measures to be imposed contravene one of the basic principles of EU law, such as the freedom of movement.  As is known, this right is included in article 45 of the Treaty on The Functioning of EU law.

FOURTH– The measures to be imposed clearly means the imposition of mandatory vaccination against COVID indirectly.

  The following two observations may be opposed:

—Firstly, each and every one of the COVID vaccines that are being applied are in their experimental phase and none has passed clinical trials. Because of this, their administration is reckless, putting at risk the life and physical integrity of citizens.

—Secondly, the effective and definitive proof that the administration of a vaccine that has not passed clinical trials can cause risk to lives and physical integrity, are the numerous episodes of deaths and injuries, especially neurological, associated with the COVID vaccines.

—Thirdly, the term “vaccine” is too generous to be applied to the substances that are being injected.  Every vaccine includes the weakened pathogen; however, this does not apply to the COVID vaccine.  It is a so-called “messenger RNA” serum, the effect of which is unknown. So, in accordance with the principle of precaution (article 191 of the Treaty on the Functioning) these practices should be abandoned.

—Fourthly, it is not surprising that the serum that those insist on calling “vaccine” does not contain the weakened pathogen, (that is, the supposed virus SARS COV 2) since it has not yet been isolated, purified, or sequenced.

It is of course true that the WHO declared the pandemic due to this virus, but it is also true that the ‘story’ of what truly occurred is far from clear and that the only thing that can be affirmed, or rather stated, is the sudden appearance of a severe pneumonia of total and completely unknown etiology.  That it was caused by a virus is an unjustified claim by the WHO.

That the effective existence of a contagious SARS COV 2 virus as a causative agent of bilateral pneumonia has not been scientifically proven through proper isolation, purification, and sequencing, is confirmed by a document from the United States CDC entitled

CDC 2019-Novel Coronavirus (2019-nCoV)

Real-Time RT-PCR Diagnostic Panel

For Emergency Use Only

Instructions for Use

Catalog # 2019-nCoVEUA-01

1000 reactions

For In-vitro Diagnostic (IVD) Use

Rx Only

The document may be downloaded at the following link:

https://www.fda.gov/media/134922/download

This text states the following on page 39:

“The analytical sensitivity of the rRT-PCR assays contained in the CDC 2019 Novel Coronavirus (2019-nCoV) Real-Time RT-PCR Diagnostic Panel were determined in Limit of Detection studies. Since no quantified virus isolates of the 2019-nCoV are currently available, assays designed for detection of the 2019-nCoV RNA were tested with characterized stocks of in vitro transcribed full- length RNA (N gene; GenBank accession: MN908947.2) of known titer (RNA copies/μL) spiked into a diluent consisting of a suspension of human A549 cells and viral transport medium (VTM) to mimic clinical specimen. Samples were extracted using the QIAGEN EZ1 Advanced XL instrument and EZ1 DSP Virus Kit (Cat# 62724) and manually with the QIAGEN DSP Viral RNA Mini Kit (Cat# 61904). Real-Time RT-PCR assays were (…)”

What the report states, is that since the health crisis began, no scientific body in the world has been able to prove the effective existence of a lethal virus, much less its relationship with pneumonias.

If the European Commission is so genuinely concerned about the SARS COV 2 vaccine, perhaps it should begin by actually proving the existence of said virus.

It is both incoherent and illogical that the European Commission intends to promote compulsory vaccination against the virus when the virus has been neither been detected, nor is there a scientific authority in the world capable of demonstrating that the pneumonia, that has been called “COVID 19 disease”, is even caused by a virus.

—Fifth: The measures in question are disproportionate if we take into account that the pneumonia that the vaccine is intended to combat is a disease of moderate severity that:

—Is easily overcome by a normalized immune system.

—Is effectively fought with the humble vitamin C.

—The most serious cases are successfully treated with ozone therapy.

This technique, by increasing oxygenation, is being used with excellent results in the Rosario Polyclinic in Ibiza, although the government of Spain has prohibited it (yes prohibited!) in public hospitals.

Therefore, there is no medical or epidemiological need to administer to citizens a “vaccine” that is in the experimental phase.

—Sixth: The modest mortality rates caused by pneumonia in no way justifies the imposition (even indirectly) of a vaccine.

The updated data are the following:

—Number of inhabitants in the world: 7,673,533,970

(Source: https://www.enterat.com/actualidad/poblacion-mundial-paises.php)

—Number of deaths in the world from (supposedly) SARS VOC 2: 1,700,000.

(Source: https://es.statista.com/estadisticas/1107719/covid19-numero-de-muertes-a-nivel-mundial-por-region/)

According to other sources, the number of deaths amounts to 2,200,000

(https://www.google.com/search?source=hp&ei=s74WYKfeDOPEgwe0hby4Dw&q=numero+muertes+coronavirus+mundo&oq=mumero+murrtes+&gs_lcp=CgZwc3ktYWIQARgCMgQIABANMgQIABANMgQIABANMgQIABANMgQIABANMgQIABANMgQIABANMgQIABANMgQIABANMgQIABANOggIABCxAxCDAToFCAAQsQM6CwgAELEDEMcBEKMCOgIIADoFCC4QsQM6BAgAEAo6BAguEAo6CAgAEMcBEK8BOgcIABCxAxAKOgYIABANEB46BggAEBYQHjoECAAQEzoICAAQFhAeEBM6BggAEA0QClDEHliVeGC_jgFoAnAAeACAAbkBiAHpEpIBBDAuMTaYAQCgAQGqAQdnd3Mtd2l6sAEA&sclient=psy-ab)

—For the first case (1,700,000 deaths), the mortality rate is 0.021%.  For the second (2,200.00 deaths), 0.02866%.

Considering these statistics, the only objective conclusion is that the illness supposedly caused by COVID 19 is moderate or mild. Therefore, vaccination is unnecessary and disproportionate.  Let us remember that for years there has been a sustained mortality rate of 13% due to seasonal flu. Even so, no special measures were adopted.

Fifth— It is crucial to remember that one of the most important considerations of resolution 2361 (2021) of the parliamentary assembly of the Council of Europe (Covid-19 vaccines: ethical, legal and practical considerations) establishes that:

“7.3.  with respect to ensuring high vaccine uptake:

7.3.1. ensure that citizens are informed that the vaccination is NOT mandatory and that no one is politically, socially, or otherwise pressured to get themselves vaccinated, if they do not wish to do so themselves

7.3.2. ensure that no one is discriminated against for not having been vaccinated, due to possible health risks or not wanting to be vaccinated;”

SIXTH— With regard to the purely legal framework, the application rules are as follows:

Charter of Fundamental Rights of EU Citizens:

Article 1

Human dignity

“Human dignity is inviolable.  It will be respected and protected”.

It is coherent to understand that a citizen is offended and humiliated by being prevented from boarding a plane or receive any another service for the mere fact of not having been vaccinated, even when perfectly healthy.

Article 3

Right to the integrity of the person

“Everyone has the right to physical and mental integrity.

In the framework of medicine and biology, it will be particularly respected:

—The free and informed consent of the person in question, in accordance with the procedures established by law

(…)”

Therefore, we can conclude that the reckless administration of a vaccine still in the trial phase, that has caused deaths and serious injuries, may cause damage to the physical and mental integrity of the citizen.

Likewise, the consecration of the obligation to respect consent to any medical treatment should not only be considered as an insurmountable barrier for the administration of the vaccine, but as we will see constitutes a subjective right, without fear, we can qualify as a fundamental right of the person and define as such the right not to vaccinate.

Article 10

Freedom of thought, conscience, and religion

“Everyone has the right to freedom of thought, conscience and religion. This right implies the freedom to change religion or belief, as well as the freedom to manifest one’s religion or beliefs individually or collectively, in public or in private, through worship, teaching, practices and observance of rites.

  The right to conscientious objection is recognized in accordance with the national laws that regulate its exercise”.

If it is lawful for each EU citizen to hold the beliefs that they consider convenient, there can be no doubt that this right includes what in a pejorative way has been called denialism, which does not consist precisely in denying the existence of the pneumonia or the existence of the virus, but simply remember that neither it has been isolated nor its relationship with the disease demonstrated.

The right of every EU citizen to uphold the beliefs they deem appropriate, extends to their right to act in accordance with them.  The latter is indisputable when that act consists of exercising the fundamental right not to receive the vaccine.

Article 21

Nondiscrimination

“1. All discrimination is prohibited, and in particular that exercised on grounds of sex, race, color, ethnic or social origins, genetic characteristics, language, religion or convictions, political opinions or of any other type, belonging to a national minority, heritage, birth, disability, age or sexual orientation”.

The claim of the European Commission to introduce discrimination contrary to EU law in which a sector of the population will be prohibited from boarding a plane or other transport services for the sole reason of having exercised the legitimate and indisputable right not to be vaccinated.

Article 14 of the European Convention on Human Rights is also violated in this way.  We recall article 6 of the EU Treaty:

“The Union recognizes the rights, freedoms and principles set forth in the Charter of Fundamental Rights of the European Union of December 7, 2000, as adapted on December 12, 2007 in Strasbourg, which will have the same legal value as the Treaties.  (…)

2. The Union shall adhere to the European Convention for the Protection of Human Rights and Fundamental Freedoms.  This accession will not modify the competences of the Union that are defined in the Treaties.

3. The fundamental rights guaranteed by the European Convention for the Protection of Human Rights and Fundamental Freedoms and those that are the fruit of the constitutional traditions common to the Member States shall form part of Union law as general principles”.

The following treaties are also applicable:

Convention for the protection of human rights and the dignity of the human being with respect to the applications of Biology and Medicine (Convention on Human Rights and Biomedicine), made in Oviedo on April 4, 1997,

Article 3 states the following:

“1. Human dignity, human rights and fundamental freedoms must be fully respected.

2. The interests and well-being of the person should take precedence over the exclusive interest of science or society”.

When the treaty places the individual above society this implies that the vaccination against SARS COV 2 may be of interest to the community, but even this interest cannot prevail over the individual rights.  This alone already constitutes an insurmountable barrier to compulsory vaccination.

Article 5 insists on similar ideas:

“The autonomy of the person must be respected with regard to the power to make decisions, assuming responsibility for these and respecting the autonomy of others.”

Article 6 puts the consent of the individual above any other consideration.

“Any preventive, diagnostic and therapeutic medical intervention will only be carried out with the prior free and informed consent of the person concerned, based on adequate information.  Where appropriate, consent should be expressed and the interested person may revoke it at any time and for any reason, without this entailing any disadvantage or harm to them”.

The Universal Declaration on Bioethics and Human Rights, made in Paris on October 19, 2005. The declaration contains the recognition of rights similar to those already seen, and especially highlights the preference of the individual over the community.

Article 3 – Human dignity and human rights

“Human dignity, human rights and fundamental freedoms must be fully respected.

2. The interests and well-being of the person should take precedence over the exclusive interest of science or society”.

Article 4 – Benefits and harmful effects

“In applying and promoting scientific knowledge, medical practice and related technologies, the direct and indirect benefits for patients, research participants and others concerned should be maximized, and potential benefits should be minimized over harmful effects for such people”.

Article 5 – Autonomy and individual responsibility

“The autonomy of the person with regard to the power to make decisions must be respected, assuming responsibility for these and respecting the autonomy of others.  For people who lack the capacity to exercise their autonomy, special measures will have to be taken to protect their rights and interests”.

Article 6 – Consent

“1. Any preventive, diagnostic and therapeutic medical intervention must only be carried out with the prior free and informed consent of the person concerned, based on adequate information.  Where appropriate, consent should be expressed and the interested person may revoke it at any time and for any reason, without this entailing any disadvantage or harm to them.

2. Scientific research should only be carried out with the prior free, expressed, and informed consent of the person concerned.  The information should be adequate, provided in an understandable way and include the modalities for the revocation of consent.  The interested person may revoke her consent at any time and for any reason, without this entailing any disadvantage or harm to her.  Exceptions to this principle should only be made in accordance with the ethical and legal standards approved by the States, in a manner consistent with the principles and provisions set forth in this Declaration, in particular in Article 27, and with international law relating to human rights.

3. In cases corresponding to investigations carried out in a group of people or a community, the agreement of the legal representatives of the group or community in question may also be requested.  The collective agreement of a community or the consent of a community leader or other authority should in no way replace the informed consent of a person”.

As can be seen, both international conventions assign primacy to the interest of the individual over that of society, which excludes any discrepancy on the part of the State regarding the possible (and supposed) social interest in compulsory vaccination.

Of course, neither of the two agreements introduces any exception for the case of epidemic or they cite this word in any part of their articles.

FIFTH- Conclusions:

—The supranational political framework (Council of Europe) is of the opinion that the COVID vaccine should not be mandatory.

—The European legal system does not allow compulsory vaccination because it is contrary to free consent.

  —At the same time, the European legal order imposes the principle of non-discrimination.

—The legal framework of a conventional nature prevents compulsory vaccination

—The European Commission’s plan to impose a digital passport stating the COVID vaccination as a requirement for access to certain services introduces an indirect violation of the right to free consent to any medical treatment and therefore the right not to vaccinate.  At the same time, it seriously infringes on the right to non-discrimination.

PETITION

That the European Parliament declares the imposition of a COVID vaccination passport contrary to EU law in order to access any type of public or private service, whether related to transport in any of its modalities or any other.